• 20 de Agosto, 2019

La obra de Dios en Canadá sigue adelante con paso firme!

No cabe duda que nuestro Dios está moviendo las aguas en esta gran nación del Canadá. Recuerde orar por este país para que Dios siga abriendo puertas y que levante obreros para su mies.

La primera gira de nuestro Supervisor nacional ha concluido y damos gloria a nuestro Dios que respaldó con su Presencia cada visita y servicio e igualmente por guardar a su siervo en cada viaje.

El día viernes, el Rev. Marcos Salgado, llegó a Calgary en la provincia de Alberta para llevar a cabo diferentes actividades espirituales con el pueblo de Dios en esta ciudad. 

El día sábado, el pueblo de Dios fue convocado a un retiro congregacional, buscando más del Señor.

Para el domingo y ultimo día, se llevó a cabo un glorioso culto unido con la iglesia de Edmonton junto con sus pastores Marcos y Karina Ramírez, siendo la iglesia del MMM más cercana, a 3 horas de camino.

El Señor hablo a su pueblo bajo el lema: Dios tiene un propósito en tu vida, a través de nuestro supervisor. Los hermanos allí presentes fueron visitados por la Gloria de Dios de una manera poderosa y las visitas también recibieron la palabra de Dios.

No cabe duda que nuestro Dios está moviendo las aguas en esta gran nación del Canadá. Recuerde orar por este país para que Dios siga abriendo puertas y que levante obreros para su mies.

Para las personas que desean más información sobre los horarios de culto en las iglesias del Movimiento Misionero Mundial en Calgary o Edmonton, contáctenos:

CALGARY

Telefono: (587) 968-4544  con el Hno. John López, colaborador de la iglesia

Dirección: 416 Erin Woods Drive SE, Calgary-Alberta, T2B 3C5

EDMONTON

Telefono: (780) 803-7734 con los Pastores Marcos y Karina de Ramírez

Dirección: 6505 -140 Ave. NW, Edmonton-Alberta, T5A 1H2

Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

San Mateo 9:36-37

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